Estuve pensando que nadie me piensa. Que estoy absolutamente sola.
Que nadie, nadie siente mi rostro dentro de sí ni mi nombre correr por
su sangre. Nadie actúa invocándome, nadie construye su vida
incluyéndome. He pensado tanto en estas cosas. He pensado que puedo
morir en cualquier instante y nadie amenazará a la muerte, nadie la
injuriará por haberme arrastrado, nadie velará por mi nombre. He pensado
en mi soledad absoluta, en mí destierro de toda conciencia que no sea
la mía. He pensado que estoy sola y que me sustento sólo en mí para
sobrellevar mi vida y mi muerte. Pensar que ningún ser me necesita, que
ninguno me requiere para completar su vida.